Una gran escapada a la isla de Elba

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Todos estamos de acuerdo en que Napoleón Bonaporte era un hombre muy inteligente, ¿no? Muchas de sus decisiones, políticas y en los campos de batalla, son elogiadas todavía hoy como ejemplos de perspicacia e inteligencia. Sin embargo, hay uno que sigue siendo uno de los más subestimados. Dada la oportunidad de elegir entre tres islas para pasar su exilio, eligió la Isla de Elba, un lugar maravilloso a seis millas de la costa de la Toscana, y, si usted alguna vez hiciera una visita aquí, no lo llamaría una sorpresa.

Gracias a sus paisajes únicos, calles fascinantes y pintorescos pueblos y aldeas, esta isla es realmente una escapada ideal (de verano). Aquí usted puede elegir si va a explorar directamente sus playas y calas o tal vez pasear en el centro de una de sus ciudades. Portoferraio, donde atracan los barcos después de salir de Piombino, vale la pena la visita. Caminar entre sus cafés y boutiques, quizás el viernes durante el mercadillo, es relajante e inspirador.

A sólo una hora en coche de la capital de la isla se encuentra Sant'Andrea. Aquí el paisaje a tu alrededor es ciertamente menos estropeado y más salvaje. Desde el pueblo te aconsejaría que llegaras a las playas caminando por escarpados atajos que te llevarían a pequeñas bahías secretas y sorprendentes donde tomar el sol y descansar. Última sugerencia: trate de evitar el período de agosto porque desde una isla tranquila y apacible este lugar se convertirá en un lugar demasiado lleno de gente, yo-no-estoy-no-vuelvo-aquí.


El autor

Federico Spadoni

Federico Spadoni

Soy Federico, nací y crecí en Italia. Fanático del deporte y de las noticias y voluntario activo. Actualmente vivo en Atenas, Grecia. Escribo sobre las partes centrales de Italia.

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