Ginebra: Una experiencia elegante

2 minutos de lectura

Esto relato se traduce con la ayuda de la tecnología.

Este texto ha sido traducido al Español desde el idioma original English.

Ginebra, en Suiza, es probablemente el destino más elegante en el que he estado. Las tres impresiones que recibí de mi viaje de un día a Ginebra fueron puros caros, chocolate de fantasía y relojes elegantes. Ginebra es también conocida como la Capital de la Paz y la Libertad - no es de extrañar que me sintiera como si estuviera en un mundo utópico.

Cuando llegué a Ginebra desde Lyon en tren, inmediatamente me sentí muy tranquilo, como si estuviera meditando. Tal vez porque sabía que Ginebra era la sede de las Naciones Unidas y de la Cruz Roja de Europa. Todavía recuerdo a algunos locales al azar que me sonreían y parecían estar totalmente satisfechos con su vida. Me sentí muy bien recibido como turista asiático (a veces no es el caso en algunas ciudades europeas). Aunque esta impresión puede no haber sido representativa de toda la población de Ginebra, podría decir que Ginebra es generalmente una ciudad muy feliz.

Ginebra fue de hecho mucho más divertida de lo que esperaba. En primer lugar, me saludó una hermosa vista del Jet D'Eau, la fuente icónica del Lago Lemán, que de alguna manera parecía un poco futurista. Luego me dirigí a la parte vieja de la ciudad caminando por el puente llamado Pont du Mont-Blanc. Otra cosa que me gustó mucho de Ginebra fue que era transitable. Aunque no pude visitar el Palacio de las Naciones ni el Conservatorio y el Jardín Botánico, disfruté mucho de mi paseo por el centro de la ciudad.

image from instagram
image from instagram

Mi primera parada fue en la tienda de cigarros Davidoff, que tenía un diseño sofisticado y un servicio excelente - estaba buscando algunos regalos para mi papá. A pocos pasos estaba la famosa chocolatería Auer Chocolatier, famosa por sus almendras cubiertas de chocolate de alta calidad. ¿Sabes que Suiza tiene uno de los mejores chocolates del mundo? Una vez en Ginebra, no se pierda los chocolateros de clase mundial. Para completar una experiencia elegante de Ginebra, mi última parada fue el Museo Patek Philippe. Allí vi algunos de los relojes antiguos más intrincados, artísticos y caros del mundo. Fue interesante conocer la historia del reloj. El museo parecía un hotel de 5 estrellas, y la fotografía no estaba permitida, así que no tengo ninguna foto para compartir con ustedes. Recomiendo visitar el Museo Patek Philippe aunque no seas un amante de los relojes.

Un consejo adicional: Durante su visita a Ginebra, es posible que desee vestirse un poco más elegante de lo habitual.


Pueblos y ciudades interesantes relacionados con esta historia


El autor

Vy Tran

Vy Tran

Nacida y criada en Hanoi, me esfuerzo por proteger mi identidad vietnamita mientras soy una ciudadana global. Permítanme compartir con ustedes algunos de los misterios de Vietnam, que podrían hacerles decidir que Vietnam es su próximo destino a descubrir.

Otros relatos de viajes para ti